martes, 27 de septiembre de 2011

TRETTIOÅRIGA KRIGET : Leyenda Viva del 2011


TRETTIOÅRIGA KRIGET "Efter Efter "El momento que nos congrega hoy se concentra en una leyenda viviente del rock sueco de los 70s: TRETTIOÅRIGA KRIGET. Este grupo no necesita mayores presentaciones ante los ojos de la comunidad internacional de amantes del rock progresivo y del rock artístico en general: sus dos primeros discos, el homónimo de 1974 y “Kriggsång” de 1976, instauraron un modelo de avanzada rockera donde el hard rock, el estándar progresivo y la psicodelia heavy confluían de manera sólida y bien amalgamada. Autoridades progresivas del revival 90ero como ÄNGLAGÅRD, LANDBERK y ANEKDOTEN has citado a esta banda como influencia importante. TRETTIOÅRIGA KRIGET se reformó a finales de los 90s, retomando una carrera fonográfica que ha seguido siendo bien recibida por los fans y coleccionistas progresivos: 2011 es el año del tercer disco de esta segunda etapa del grupo, el cual se titula “Efter Efter”.

Los dos primeros temas, ‘Mannen På Bänken’ y ‘Barnet’ asientan cabalmente muchos de los indicios más recurrentes de garra rockera y sensibilidad melódica en torno a los que se sostendrá el repertorio global del álbum. El primero es un ejercicio de rock melódico, refinado y ágil, donde los motivos de las mudanzas y estribillos se engarzan con naturalidad. El segundo elabora un sendero musical un poco más fastuoso, con claras afinidades sinfónicas que se manifiestan especialmente en el bloque instrumental intermedio, el cual incluye atmósferas claroscuras parcialmente asimiladas al esquema crimsoniano temprano, así como un interesante e inesperado par de pasajes disonantes que guardan fuertes aires de familia con el estereotipo gentle-giantiano. ‘Tavlan’ es una balada patentemente estilizada, con tufillos blueseros en algunos guitarreos que le proporcionan ramalazos de una garra que sale a relucir prudentemente en algunos pasajes mientras que en otros se concentra en la simple melancolía, aunque la mayor manifestación de emotividad está reservada para el solo de sintetizador final, cuya vibración contemplativa parece emerger de los dedos de un “Rick Wright resucitado”. Hay una agradable aura añeja en esta pieza, algo emparentado con lo que hacían CRESSIDA y PROCOL HARUM en tiempos en que el género progresivo estaba al borde de la madurez; ante todo, se trata de una composición bonita, efectiva a la hora de reflejar un ánimo evocativo. ‘The Dance’ también porta un aire retro inocultable, aunque en el caso de esta banda, se trata más realistamente de una exploración en algunas de sus raíces estilísticas originarias: un blues-rock suavemente empapado de cadencias folk recicladas a través de un filtro suavemente sinfónico. Se puede describir como una composición abandonada del FLEETWOOD MAC de Peter Green retomada por un combo de músicos del CAMEL pre-“Mirage” y del PROCOL HARUM de la etapa “Home”. ¿Estábamos justo hablando de cosas retro? Pues ‘Glorious War’ llega para asentar más fuertemente esta cuestión, pues se trata de una vieja composición que la banda trae a colación para ahondar en la actitud más serena y contemplativa que hizo acto de presencia en ‘Tavlan’, solo que aquí la actitud no es de reflexión sino casi como un relato. La primera sección cantada transmite un aire de expectativa, mientras que la segunda sección empieza refleja un aire más envolvente, al modo de un relato de una leyenda medieval; su compás en 3/4 es aprovechado por el ensamble en bloque para completar un estupendo esquema progresivo blueseado que suena a un híbrido entre el TK de los 70s y el PINK FLOYD post-“Dark Side”. ‘Till En Sputnik’ es básicamente unejercicio de rock’n’roll reactivado con tonos hard, una pieza que no hubiera estado fuera de lugar en uno de los discos de DEEP PURPLE pre-Gillan o de URIAH HEEP pre-“Demons And Wizards”: esta canción parece diseñada para poner la cuota de diversión rockera, aunque para nada está exenta de arreglos estilizados. El tema homónimo es el encargado de ocupar los últimos 10 minutos y pico del álbum, pero le precede la corta balada acústica ‘Paus’, muy a lo BREAD, al modo de una antesala introspectiva. Acto seguido, ‘Efter Efter’ establece un nuevo ejemplo de la maestría de TK a la hora de crear rock melódico de fuerte raigambre hard y amplias sensibilidades sinfónicas y psicodélicas: el espacio del que goza le permite reforzar los motivos insertos en su desarrollo, lo cual asegura un cierre debidamente fastuoso para el disco.

Como balance general, cabe concluir, en primer lugar, que este disco no iguala la brillantez ni la especial sofisticación vertidas en discos anteriores como el muy notable “Elden Av År” y el muy estilizado “I Början Och Slutet”, pero en segundo lugar, es justo afirmar que “Efter Efter” confirma que esta banda mantiene un crédito creativo bastante valioso, fiel a la posición musical que siempre defendió en los mejores momentos de su carrera: rock sólido con un fuerte interés en desarrollos melódicos inteligentemente armados con prístina inspiración progresiva sinfónica. Destaco personalmente a ‘Barnet’, ‘Tavlan’ y ‘Glorious War’ como las composiciones más logradas del álbum.
Cesar Inca Mendoza http://autopoietican.blogspot.com/